miércoles, 21 de enero de 2015

ALGUNOS CONSEJOS PARA EL AUTOCUIDADO DE LOS PIES:
El pie es con frecuencia descuidado en las personas mayores por serles inaccesible.
Debe aconsejarse la supervisión por una tercera persona y periódicamente por un
podólogo.
Es recomendable:
• Lavar los pies todos los días con agua y jabón y secarlos meticulosamente con
toalla suave de algodón, especialmente entre los dedos. Para aquellas
personas que no lleguen a sus pies, pueden utilizar, si el caso lo requiere, un
secador o ventilador con aire frío o tibio a 50 cm de distancia de sus pies.
• Hay que lavar el pie, no ponerlo en remojo o sumergirlo durante mucho tiempo,
pues esta práctica debilita la piel, la macera y la hace susceptible a infecciones.
• Usar lanolina o crema semejante, para humectar la piel y prevenir fisuras. No se
debe colocar crema entre los dedos pues favorece la proliferación de hongos y
bacterias. Si la piel es húmeda y transpira, se deben utilizar talcos,
desodorantes o alcohol-éter para pie, aconsejados por el podólogo.
• Mejorar la circulación de la sangre en los pies puede ayudar a prevenir
problemas. La exposición a temperaturas frías o calientes, la presión de los
zapatos, el estar sentado durante períodos largos o el tabaquismo puede reducir
el flujo de sangre en los pies. Incluso sentarse con las piernas cruzadas o usar
ligas elásticas o calcetines ajustados pueden afectar la circulación.
• Usar medias o calcetines limpios, en lo posible de fibras naturales: algodón en el
verano y lana en el invierno. No usar medias zurcidas o rotas, con costuras,
ajustadas u holgadas. No usar ligas, pues impiden la buena circulación
sanguínea.
• Toda lesión en el pie debe ser evaluada.
• Inspeccionar diariamente los pies: Si hay disminución de la visión o del
movimiento, se debe solicitar ayuda a otra persona para la revisión periódica de
los pies. También se puede utilizar un espejo para visualizar mejor la planta del
pie. Buscar: ampollas, durezas, grietas, erosiones, zonas enrojecidas con calor
local o inflamación, escamas o zonas de dolor.
• No usar antisépticos fuertes, ni callicidas.
• Al lastimarse los pies, se debe lavar la herida con abundante agua y jabón
neutro, secar bien con una toalla limpia o papel absorbente desechable,
colocar un vendaje con gasa y acudir a un centro de salud.
• Usar zapatos cómodos que calzen bien puede prevenir muchas dolencias del
pie. El ancho del pie puede aumentar con la edad. Es conveniente medir los pies
antes de comprar zapatos. La parte superior de los zapatos debe estar
confeccionada en un material suave y flexible que se amolde a la forma del pie. Cuidados de los pies 198
El zapato debe de tener un tacón bajo o medio. La punta debe ser amplia que
permita el movimiento de los dedos.
• Para evitar las uñas encarnadas, éstas se deben cortar dejando el borde recto y
alineado con la parte superior del dedo. El mal corte produce uñas encarnadas,
callos laterales, infección y dolor.
• No andar descalzo.
• Si los dedos están muy juntos, usar torundas de algodón o lana entre los dedos
para prevenir posibles roces.
• No utilizar productos para los pies por propia iniciativa. Muchos preparados que
se utilizan para los pies, tales como callicidas, desinfectantes o antisépticos y
pomadas son lo suficientemente fuertes como para provocar una lesión.
• No aplicar calor directo (botella de agua caliente, almohadillas calientes,
calentadores eléctricos, cobertores eléctricos) a los pies, ni estar muy cerca de
la estufa, particularmente en presencia de neuropatía.
• Realizar ejercicio o caminatas diarias con calzado cómodo. En casa puede
realizar ejercicios con las piernas y pies. El tipo de ejercicio, intensidad,
duración y frecuencia de cada sesión, deben estar adaptados según la condición
física.
• El sedentarismo debe evitarse.

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