jueves, 20 de noviembre de 2014

Los cuidados en la tercera edad

En la tercera edad una dieta sana, algo de ejercicio y los cuidados de la piel son imprescindibles para mejorar el estado físico y mental. La dieta equilibrada para la tercera edad es aquella basada en frutas, verduras y cereales combinadas con productos lácteos que eviten la descalcificación de los huesos. El ejercicio físico está supeditado a las posibilidades de cada uno, sin embargo un paseo diario evita el aburrimiento y activa la circulación. La vejez no implica abandonarse, sino aprender a vivir bien aunque con ciertas limitaciones.

 

Lógicamente, una persona joven come más y cuando va envejeciendo va a comer menos porque el gasto de energía es menor, según ha informado el doctor Manuel Alfred Koning, licenciado en Nutrición y Dietética y que actualmente trabaja en el departamento de Nutrición del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid. 

Los hábitos alimenticios de los mayores pueden no ser óptimos debido a factores psíquicos, físicos o sociales. Actualmente existe una atención sanitaria muy buena en España, ha comentado el doctor Koning, debido a ello, la esperanza de vida se alarga y muchas personas mayores no aceptan que están envejeciendo. De este modo, siguen comiendo lo que comían antes y esto les puede perjudicar, ya que no necesitan tanta cantidad. 

Por otro lado las pensiones de este sector de la sociedad no son muy altas, ha opinado el doctor. “Si una persona percibe una pensión de 60.000 pesetas comprará alimentos más baratos, que suelen contener un alto porcentaje en grasas”. Como consecuencia su alimentación no será equilibrada en absoluto. 

El doctor Koning también ha informado que existen factores psicológicos que pueden influir en una mala alimentación. “Un viudo no suele estar acostumbrado a cocinar y si no hay alguien que cuide de su alimentación probablemente es deficiente”. La depresión también puede ser un factor importante que incida en una mala nutrición.

No existe una dieta específica en la tercera edad, pero hay algunos alimentos más necesarios para una alimentación equilibrada. Es el caso de los productos lácteos, ya que los huesos del paciente anciano se descalifican y necesitan calcio. La leche, el yogur o el queso son productos que deben introducirse en la alimentación. 

El estómago de las personas mayores contiene menos ácido y no libera fácilmente la vitamina B12 por lo que se recomienda un aporte vitamínico extra. Alimentos como la carne roja magra (sin grasa) son ricos en esta vitamina por lo que el doctor del Ramón y Cajal recomienda que se consuma al menos 3 o 4 veces por semana. La bollería y los dulces no son nada recomendables.

En cuanto a las bebidas alcohólicas, el anciano puede beber uno o dos vasos al día de vino.



































Grupos de 
alimentos

Raciones
Lácteos
2-3 al día
Carnes, Pescados
3-4 a la semana
Cereales (arroz, frutos secos)
a diario
Frutas y sus zumos
2-4 al día
Verduras y Hortalizas
2 raciones al día (250gr.)
Huevos
2-3 a la semana
Aceite de oliva
a diario pero una cantidad moderada

Activar la circulación

El ejercicio en la tercera edad está supeditado a las posibilidades de cada individuo y, por supuesto, debe estar sometido a la supervisión de un médico. La gimnasia de mantenimiento, los paseos e incluso salir de compras evitan el anquilosamiento, activan la circulación y previenen el aburrimiento y la depresión.

Los cuidados de la piel

En la tercera edad, los cuidados de la piel son más imprescindibles ya que la piel se vuelve más sensible. Estas pieles llevan más tiempo sufriendo las inclemencias del tiempo, quizá sin la protección adecuada, según ha comentado Montserrat García, responsable de Formación Interna de Bodybell Perfumerías.

En el caso de los cuidados faciales es conveniente aplicar un producto nutritivo que aporte confort e hidratación, así como luminosidad, ya que a estas edades el color de la piel es más mate. Además, el cuidado de la piel es una práctica que evita buena parte de las patologías dermatológicas.

Los rayos solares son los mayores enemigos de la piel. En los días más soleados es recomendable aplicar un producto protector, ya que tanto la piel de la cara como de las manos está más predispuesta a la aparición de manchas.

Para la piel del cuerpo del cuerpo es suficiente la aplicación de una crema hidratante o incluso un aceite corporal que suavice la superficie de la piel y evite la descamación, tan frecuente en las pieles envejecidas

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