sábado, 29 de noviembre de 2014

Invierno y salud

El invierno es una época del año en la que existen riesgos para la salud de las personas mayores, tanto por las condiciones climáticas como por la mayor tendencia a no salir de sus casas.
¡Qué viene la gripe!!
La gripe en una persona de edad, con pocas defensas o con una salud comprometida, puede llegar a ser grave.
¡No olvide su vacuna!
Póngase en contacto con su Centro de Salud y siga los consejos de los profesionales sanitarios. Mejor hoy que mañana, se evitará complicaciones.

¡Cuide sus hábitos higiénicos!
No permanezca mucho rato en locales cerrados y mal ventilados. Respire aire puro. Salga a pasear con ánimo, vitalidad y bien abrigado.

¡Aumente sus defensas!
Con dieta rica en vitamina C. Es la época de las naranjas y otros cítricos.
Con comida sana y abundante.

Que no te pare un catarro
Un catarro mal curado puede convertirse en bronquitis y ésta en neumonía o pulmonía. No se arriesgue, las consecuencias pueden ser muy graves.

¡Ataque al primer síntoma!
A la menor sensación de catarro ¡cuídese! Abríguese bien y trate de inhalar vapores de eucaliptus. Si nota que su estado general está afectado haga reposo, beba suficiente líquido y procure sudar.
No beba alcohol ni fume.
No tome antibióticos si no han sido recetados por su médico. Consulte con él la conveniencia de mejorar sus defensas con algún fármaco adecuado.

Ventile bien su casa
Abra las ventanas 15 minutos por la mañana y deje entrar el aire. Si al llegar la   noche el ambiente está cargado vuelva a ventilar la habitación. Evite  que la habitación se reseque en exceso; ponga algún cacharro con agua.

Haga ejercicios respiratorios todos los días
Ejercite el diafragma y potencie el abdomen con espiraciones lentas y profundas.
Aprenda a toser y a expectorar bien.

Aliméntese bien y no cometa excesos
Consuma mucha fruta, verdura y pescado.

Ande yo caliente....
Cuando el frío se agarra al cuerpo y hace que baje su temperatura, el organismo afectado funciona peor y es más propenso a la aparición de trastornos y enfermedades.

No deje enfriar su cuerpo
Evite las exposiciones prolongadas al frío y los cambios bruscos de temperatura.
Salga a pasear en horas que no sean de digestión y cuando la temperatura ambiental sea más suave, con ropa cálida y de abrigo. Utilice guantes y calcetines de lana. Anímese y ¡póngase sombrero!

¡Cuidado con las estufas y los braseros!
Para prevenir incendios sitúe estufas o braseros lejos de cortinas, faldas de mesas camillas o muebles. Para quitarse el frío no se arrime mucho a las fuentes de calor. ¡Es muy peligroso, podría quemarse! Utilice patucos o calcetines gruesos de lana para estar en casa. No beba alcohol como remedio para calentarse. Tome baños calientes de pies y métase a la cama con buenas mantas o edredones.

Active su circulación
El frío frena la circulación de la sangre y pone en peligro a personas que sufren isquemias y otros problemas de corazón o que tienen un escaso riego sanguíneo en sus extremidades.

Mejore su circulación
Camine diariamente, por terreno llano, llevando una marcha rítmica algo más lenta al principio y al final del paseo. Utilice zapatos cómodos de punta cuadrada.
Masajee pies y piernas con una crema hidratante, al volver del paseo, empezando siempre desde los pies y siguiendo por las piernas y muslos.

Evite que los pies y las manos se le enfríen
Abrigue sus pies con calcetines gruesos de algodón o de lana. Mantenga una   exquisita higiene diaria de los pies y las uñas. No aplique calor directo a los pies y piernas. Preserve las manos del contacto con el agua fría utilizando guantes de goma.

Cuide su dieta y su medicación
Controle su peso. Mantenga una dieta sana y equilibrada. Tome alimentos ricos en vitamina C. Si está tomando medicación especial para mejorar su circulación ¡no la olvide!, en esta época del año debe prestar especial atención.

Renuncie a anquilosarse, no se nos vuelva torpón
En invierno se sale poco de casa, apetece estar en la butaca, o en la cama bien abrigado. Existe el peligro de una inmovilidad excesiva. Las articulaciones y los músculos que no trabajan se endurecen, se atrofian y pueden conducirle a una torpeza progresiva y en algunos casos a la invalidez.

No renuncie a pasear
Abríguese bien y siga con sus paseos. Si el tiempo se lo impide, camine por dentro de casa. Ponga el reloj y cronometre el tiempo.

Siga moviendo el cuerpo
Realice actividades de la vida doméstica en las que sea preciso la utilización de los miembros superiores e inferiores: arreglo de armarios, limpieza de cristales, de estanterías, lámparas, trabajos de carpintería o pintura. Haga sencillos ejercicios de gimnasia para el cuello, los brazos, espalda, caderas...

¿Aislarme por el frío?... ¡Nunca!
El mal tiempo invita a quedarse en casa y con ello Usted puede encontrarse solo, prescindiendo del contacto con otras personas y perdiendo la insustituible fuente de salud que supone la compañía.


¡Defiéndase del aislamiento!
Mantenga visitas con la familia y los amigos.
Escriba cartas de felicitación.
Haga llamadas telefónicas.
Cultive las amistades. Escríbales, reúnase con ellos.
Organice reuniones semanales alternantes en domicilios de amigos o amigas.
Acérquese al club a echar una partida.

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